Una de las decisiones más habituales al contratar el reportaje es elegir entre tener un solo fotógrafo o contar con un equipo de dos. Aunque un fotógrafo profesional tiene recursos de sobra para cubrir un evento por sí mismo, contar con un segundo punto de vista marca una diferencia abismal en el resultado final del reportaje de boda.
Estas son las tres razones clave por las que recomendamos contar con dos fotógrafos en el día de vuestra boda:
1. Preparativos sin prisas ni estrés
Con un solo fotógrafo, el tiempo de los preparativos se tiene que dividir obligatoriamente. El fotógrafo debe ir primero a casa del novio, hacer los retratos rápido y salir corriendo hacia la casa de la novia para llegar a tiempo. Esto obliga a ajustar los horarios del maquillaje y vestimenta de la pareja, generando una tensión innecesaria.
Con dos fotógrafos, uno cubre al novio y el otro a la novia de forma simultánea. No importa si los preparativos son en diferentes localizaciones o municipios: ambos son retratados con total tranquilidad, adaptándonos nosotros a vuestros horarios y no al revés.
2. Dos perspectivas del mismo instante único
El momento del "sí, quiero", el intercambio de anillos o la salida del templo son instantes que ocurren una sola vez. Con dos cámaras en acción, podemos capturar la emoción de la novia caminando hacia el altar y, simultáneamente, la expresión del novio al verla aparecer. O la emoción de los padres y familiares sentados en primera fila mientras vosotros os miráis. Tener ambos planos cruzados enriquece la historia de vuestra boda de una manera espectacular.
3. Capturar los momentos que vosotros no veis
Durante el cóctel o el banquete, los novios estáis ocupados hablando con vuestros amigos, familiares y disfrutando de la fiesta. Es imposible que estéis en todo. Mientras un fotógrafo os acompaña a vosotros para los retratos más íntimos o fotos con invitados, el segundo fotógrafo puede perderse entre el cóctel capturando risas espontáneas, abrazos de amigos y detalles divertidos que vosotros os habéis perdido por estar en otra zona. Al recibir las fotos, descubriréis una parte de la boda que no recordabais.
Conclusión
Contar con un segundo fotógrafo no es un extra de lujo; es la mejor forma de asegurar que la cobertura de vuestra boda sea completa, relajada y con una variedad de planos y momentos sinceros extraordinaria.