Vuestro espacio
Entre que reserváis y os casáis pasa un año largo, y en ese tiempo hay preguntas, pagos, cambios y decisiones. Que todo eso viva en una carpeta de correos perdidos no ayuda a nadie. Desde el primer día tenéis un espacio propio, con vuestro nombre, donde está todo y donde me tenéis a mano.
Consultar disponibilidadCómo funciona
No hay que instalarse nada ni crear ninguna cuenta. Recibís un enlace privado y entráis desde el móvil.
Es la parte más larga con diferencia, y donde más falta hace tenerlo todo junto. Vuestro espacio existe antes de firmar nada, y desde el primer momento veis dónde estáis: qué está hecho, qué toca ahora y qué viene después. Sin preguntar si hace falta hacer algo.
El contrato se firma ahí mismo. Con vuestros datos, la fecha y un sello de verificación. Nada de imprimir, escanear y devolver: se firma con el dedo desde el móvil y queda guardado para los dos, junto al resto de documentos.
Los pagos, con sus fechas. Cuánto es cada uno, cuándo toca y cuáles están hechos. Ni recordatorios incómodos ni la duda de si ya se pagó aquello.
Y lo que queráis añadir. Un álbum para los padres, una hora más de cobertura, una sesión de preboda: cada servicio con lo que aporta y su precio. Antes de firmar los ponéis y los quitáis libremente; después basta con pedirlo y lo confirmamos.
Durante todo ese año me escribís desde ahí y os contesto en el mismo sitio, sin que se mezcle con los mensajes del grupo de la boda ni se pierda entre correos. Cuando llegue el día, ya nos conocemos.
Vuestros invitados tienen ciento cincuenta móviles y hacen fotos que yo no puedo hacer: la mesa de los amigos a las tres de la mañana, la cara de tu madre desde el otro lado del pasillo, lo que pasa cuando la cámara mira a otro sitio.
Con un código QR en las mesas, cualquiera las sube al momento. Sin registrarse, sin instalar aplicaciones, sin grupos de WhatsApp donde las fotos llegan comprimidas y se pierden entre mensajes. Y las suben en su calidad original.
Esto es opcional y depende del sitio, pero cuando se puede montar funciona muy bien. Acabado el banquete, esas fotos van apareciendo solas en una pantalla. En el baile no baila todo el mundo: hay quien se sienta a descansar, quien prefiere hablar, y esa gente acaba ahí delante viéndose, buscándose y subiendo más.
No hace falta gran cosa: una pantalla o un proyector en un rincón y una dirección puesta ahí toda la noche. Si el local no tiene dónde, no pasa nada: la galería funciona igual desde los móviles.
Solo fotos, y es a propósito: un vídeo corto y sin sonido en mitad de un salón con música corta el pase en seco. Así queda bien.
En el mismo sitio aparece vuestra galería, con todas las fotos en calidad completa y para descargar las veces que haga falta. Ahí elegís también las del álbum, marcándolas una a una, sin listas de números por correo.
Descargadlas y guardadlas vosotros. Os aviso antes de retirar la galería, con tiempo de sobra, para que os las llevéis con calma: son vuestras y quiero que estén en vuestro disco, no dependiendo de que un servidor siga encendido dentro de diez años. Vuestro espacio, con el contrato, los pagos y los documentos, se queda.
Lo que no tenéis que hacer
Ni vosotros ni vuestros invitados creáis ninguna cuenta ni recordáis ninguna contraseña. Se entra con un enlace.
Nada de enlaces que expiran en siete días ni de tener que avisar corriendo a la familia.
El contrato, los pagos y los documentos están en el mismo sitio, y cada uno tiene su copia.
Vuestro espacio no sale en Google ni lo ve nadie más. La galería de invitados solo la abre quien tiene el enlace del QR.
Preguntas
No. Apuntan con la cámara del móvil al código QR y se abre. Suben sus fotos y ven las de los demás. Nada más.
Las fotos entran en la pantalla con unos minutos de margen, y se pueden quitar. Vosotros decidís si preferís que salgan al momento o con retardo.
Sí, y es lo normal. Se firma con el dedo, queda con fecha y sello de verificación, y el documento se guarda en vuestro espacio.
Un par de meses desde la entrega, y os aviso antes de retirarlas. No es una galería para dejarlas ahí siempre: es para que las descarguéis en calidad completa y las guardéis vosotros, que es donde de verdad están seguras. Si necesitáis más tiempo, se habla y ya está.
No, es opcional y depende de que el sitio tenga dónde ponerla. Si no la hay, los invitados suben y ven las fotos igual desde el móvil.
No. Va incluido en el reportaje, sea el paquete que sea.
Contadme cuándo y dónde os casáis y os enseño cómo se ve por dentro, con una boda de verdad. Sin compromiso.
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